La celulitis



LA CELULITIS Y SOBRECARGAS PONDERALES



DEFINICIÓN

La diversidad de términos existentes para definir ilustra bien la dificultad que hay para nombrar lo que de hecho es una transformación del tejido cutáneo, conjuntivo y principalmente hipodérmico: lipodistrofia, lipoedema, lipoesclerosis, paniculalgia, paniculitis, paniculosis, adiposalgia, hidrolipodistrofia, paniculopatía, edematofibroesclerosa, dermatopaniculitis vasculopática,...

La celulitis no es una afección inflamatoria, es un problema celular, ya que el adiposito es la base de la transformación del tejido.

La celulitis se define por la hipertrofia de los lóbulos grasos de la hipodermis que enlentecen por compresión los intercambios circulatorios dérmicos e hipodérmicos, arteriovenosos y linfáticos.

El envoltorio conjuntivo interlobular, mal irrigado, se congestiona, se endurece y adopta, al retraerse, un aspecto acolchado de grasa hipodérmica, dando lugar a la piel ese aspecto de “piel de naranja”.

El éxtasis venoso, cualquiera que sea su causa, ocasionará congestión tisular con la consecuente sobrecarga linfática que originará un edema que en los estadios iniciales cede con el reposo. Cuando persiste el factor etiológico, la evolución natural de esta sobrecarga lleva a la cronificación del edema produciéndose en desequilibrio en el intersticio acumulándose proteínas de alto peso molecular, favoreciendo la transformación del tejido conjuntivo hacia la fibrosis, formándose un círculo vicioso muy difícil de romper.



ETIOLOGÍA

FACTORES CONSTITUCIONALES

El principal factor está ligado al sexo. En efecto, las mujeres parecen hallarse predispuestas a tener celulitis, debido a que su tejido graso hipodérmico es mucho más espeso que en el hombre, su dermis es más fina y los canalículos hipodérmicos tienen tabiques verticales anclados en la superficie de la piel. El fenómeno de la piel de naranja no puede darse en ellos.

Las hormonas femeninas, predominantes en la mujer, favorecen el llenado de los adipositos, en particular los estrógenos (estradiol). Este llenado favorece el tipo morfológico ginoide (el acumulo de grasa predomina en la parte baja del cuerpo) y el tipo androide (predominio en la parte superior). Todo ello es propicio para la instauración de la celulitis. En la pubertad el desarrollo hormonal puede favorecer toda esta cascada de acontecimientos.

El factor hereditario, no está probado que influye directamente en la celulitis, parece influir en el reparto morfológico de los adipositos femeninos, así como la sesibilidad de los tejidos frente a las hormonas y sobre el tipo de receptores preponderantes en el seno de esos adipositos.

Se encuentra en la fase de estudio el factor étnico, ya que la distribución de la grasa esteatomérica difiere de una raza a otra.



FACTORES ADQUIRIDOS

La alimentación, factor fundamental en la constitución de la celulitis. Si la ingesta de comida es desequilibrada desde un punto de vista nutricional, y redunda más en lípidos y azúcares refinados, el metabolismo de los mismos incrementará el anabolismo de los lípidos enriqueciendo los adipositos de manera desmesurada. Si durante la infancia no hubo un adecuado control nutricional, una hiperplasia de los adipositos será difícil de controlar en la edad adulta. Una equilibrada ingesta diaria en los horarios biológicos adecuados eliminará los factores de riesgo para desencadenar la celulitis.

Factores tóxicos como el exceso de alcohol, el tabaco así como la constipación crónica o los estados infecciosos de repetición pueden tener un papel más o menos relevante en la base fundamental que constituye la vida biológica del tejido conjuntivo, los intercambios metabólicos existentes entre vasos y su entorno celular.

Factores mecánicos físicos como el sedentarismo, cicatrices, patologías articulares y musculares crónicas, es decir, todos aquellos factores biomecánicos que lleven a un enlentecimiento de la actividad metabólica celular, la oxigenación de los tejidos.

Los factores neurovegetativos y psicológicos influyen en la tendencia al almacenamiento en los adipositos y en el bloqueo de la lipólisis.

Ciertos medicamentos, como la cortisona o los antidepresivos, actuando sobre las hormonas y sobre el sistema neurovegetativo tienen un papel negativo sobre la celulitis.



PATOGENIA

La etiología de la instauración de la celulitis viene generalmente determinada por un aumento de volumen del adiposito (hipertrofia), lo que determinará un círculo vicioso difícil de romper. Los lóbulos grasos se hinchan y ponen en tensión sus paredes, provocando el engrosamiento de las mismas. Esta presión provoca una tensión sobre el tejido conjuntivo circundante, los compartimientos se separan y los lóbulos se retraen.

Estos tabiques del tejido conjuntivo están sujetos a la epidermis por puntos de anclaje que se sitúan asimismo a nivel de la fascia aponeurótica. La deformación de los tabiques debido a la presión realizada por los lóbulos provocan que estos tiren de la piel hacia al profundidad, provocando el acolchado típico de la celulitis denominada “piel de naranja” o canapé “Chersterfield”.

Este engrosamiento de los tabiques bloquea la circulación venosa y linfática, perturbando la circulación normal de estas vías, volvemos a entrar aquí en un círculo vicioso difícil de romper. El éxtasis venoso ocasionará una congestión tisular con la consecuente carga linfática originando un edema. Este edema instaurado, al no ceder el intersticio, acumulándose proteínas de alto peso molecular, favoreciendo la trasformación del tejido conjuntivo hacia la fibrosis.

Hemos de tener muy presente que la lipólisis se ve estancada pero por el contrario la lipogénesis no deja de efectuarse, incrementando el aporte de lípidos al tejido.



EVALUACIÓN

Se puede realizar por inspección:

Estado 0: aspecto uniforme, tanto acostado como de pie, igual sucede con el pellizco.Estado 1: aspecto liso, tanto acostado como de pie, pero el pliegue provoca la aparición del aspecto de naranja.Estado 2: aspecto liso acostado; acolchado de pie.Estado 3: aspecto acolchado en todas las posiciones.
La palpación informa sobre la presencia de la piel de naranja, mediante el test de
aproximación. Las dos manos aplicadas planas se aproximan, haciendo aparecer el acolchado de la zona.

El espesor del pliegue cutáneo será valorado por el test del pliegue, realizado sobre un plano muscular, primero relajado y luego, contraído. La grasa de la pinza entre el pulgar y el índice, pudiendo medirse entonces el espesor.



LOCALIZACIÓN

La celulitis puede encontrarse en todas las zonas del cuerpo pero hay algunas que son más propensas a padecer la hipertrofia de los adipositos y el éxtasis circulatorio.

Zonas:

Cintura, región subtrocantérea, muslos, nalgas.Cara interna de las rodillas, tobillos.Región lumbar, región cervical.Abdomen.

Aspectos técnicos